TRATAMIENTO
La esquizofrenia no afecta del mismo modo a todas las personas. Su historia de vida, su estilo cognitivo, cómo sea el brote específico en cuestión y cómo se lleve a cabo el tratamiento influirá en la evolución de cada paciente.
Esta diversidad nos lleva a preguntarnos cuál es la mejor forma de actuar con cada paciente específico. Para ello debemos tener en cuenta diversos aspectos:
o
Diagnostico al principio la enfermedad. Si se aborda a tiempo la enfermedad, el riesgo de que pueda
degenerar más gravemente se reduce bastante, de este modo se puede actuar en el
delirio para evitar que debido a éste, el paciente ponga en peligro su vida o
la de los demás.
o
Tipo de esquizofrenia que sufre el
paciente. Esto se debe a que cada tipo requiere una atención específica debido
a que tiene síntomas específicos. A consecuencia de la variedad de síntomas la
neuropsicología clasifica los tipos de esquizofrenia en dos tipos diferente, la
tipo I y la tipo II. Cada uno de estos tipos se aborda de manera diferente:
- La tipo I,
correspondiente principalmente con la paranoide. es más fácil de tratar debido
a que la sintomatología es mucho más clara, se trata con antipsicóticos.
- La tipo II en cambio tiene una sintomatología más difusa y este
hecho puede incluso provocar que se confundan los síntomas con los de alguna
otra patología. Es aquí donde incluiríamos el resto de tipos de esquizofrenia.
o
El entorno en el que vive el paciente. Esto es debido a que si no tiene una red de apoyo suficiente será
necesario su ingreso en un centro específico.
o
La propia personalidad del paciente,
la manera en que afronta su enfermedad y las terapias afecta directamente a su
evolución, siendo esta mucho más favorable si el paciente tiene una actitud
positiva y activa respecto al tratamiento.
Es importante además de lo mencionado anteriormente
que el tratamiento de lleve a cabo lo antes posible para que el paciente responda
a el de la mejor manera posible y pueda recuperar su autonomía cuanto antes.
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO:
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO:
Los principales medicamentos que se utilizan para
tratar la esquizofrenia son los antipsicóticos,
actualmente existe una gran variedad de ellos, entre los que destacan la clozapina,
la olanzapina, la risperidona, la quetiapina y la ziprasidona. Para su administración
óptima el objetivo es proporcionar la dosis que produzca la mayor mejoría
clínica con los menores efectos secundarios.
Para su uso correcto es importante la constancia, esto es un problema para las personas con esquizofrenia ya que a menudo abandonan el tratamiento antes de los dos años. Este abandono o la toma irregular de los medicamentos facilitan la recaída que supondrá la pérdida de la independencia, del control y de las capacidades del paciente. Estas recaídas son cada vez más graves y requieren más tiempo de mejora.
TRATAMIENTO PSICOLÓGICO:
Para su uso correcto es importante la constancia, esto es un problema para las personas con esquizofrenia ya que a menudo abandonan el tratamiento antes de los dos años. Este abandono o la toma irregular de los medicamentos facilitan la recaída que supondrá la pérdida de la independencia, del control y de las capacidades del paciente. Estas recaídas son cada vez más graves y requieren más tiempo de mejora.
TRATAMIENTO PSICOLÓGICO:
Con los pacientes esquizofrénicos se debe trabajar
también aspectos cognitivos y psicológicos como pueden ser:
o Diferenciación cognitiva: se
trabajan habilidades de atención y formación de conceptos verbales.
o Percepción social: el paciente
describe e interpreta el estímulo social y discute el sentido de la
interacción.
o
Comunicación verbal: se adquieren
habilidades de conversación.
o
Habilidades sociales.
o
Solución de problemas interpersonales y su aplicación a la vida
diaria.
o Trabajo de situaciones psicóticas, delirio-paranoicas, conductuales y terapias de cumplimiento: se entrena al paciente en la gestión y manejo de los síntomas positivos y en la prevención de recaídas.
TERAPIA OCUPACIONAL:
o Trabajo de situaciones psicóticas, delirio-paranoicas, conductuales y terapias de cumplimiento: se entrena al paciente en la gestión y manejo de los síntomas positivos y en la prevención de recaídas.
TERAPIA OCUPACIONAL:
El paciente con esquizofrenia también puede
requerir de la ayuda de un terapeuta ocupacional, entre otros, para
complementar su tratamiento.
Desde terapia ocupacional:
o Se entrenaran las Actividades
de la Vida Diaria (AVD’s) del paciente para facilitar y fomentar su autonomía.
o Se facilita al paciente la
recuperación o creación de roles.
o Se trabaja la reincorporación
del paciente a la vida laboral o estudiantil.
o Se adapta el entorno del
paciente para facilitar la recuperación, de puede incluso recomendar su entrada
en alguna institución.

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